lunes, 11 de abril de 2011

Papel negro


Dicen que no sabes realmente lo que es la sed hasta que por primera vez, pruebas el agua. Nunca supe realmente que era estar enamorado hasta que empecé a pensar en ti. La sola idea me quemaba como fuego en mi cerebro, sin que pudiera hacer nada más que dejarme llevar por un perfume que me olía a viejos anhelos olvidados por un tiempo tópico y monótono. Al menos así era mi idea de lo que en un tiempo, cuando era un niño, leí en algún libro, o vi en alguna película lo que yo creía que era el amor.

Siempre me definí como un ser que se deja llevar, arrastrado por una corriente de cotidianeidad que estaba atada al deseo de seguir adelante, antes de encontrarme con algún problema de los que huía constantemente. Así era mi relación con mi mujer, irreal santa que permitía que un fracasado como yo sintiese que todo iba bien cuando los dos sabíamos de sobra que algo no funcionaba.

Empecé a preguntarme si estaba loco. Cuando te veía en mi salón, después de que todos durmieran en una casa fantasma, deseaba que no fueras etérea, que me susurraras tu nombre para estar seguro de lo que eras. Aparecías con tu terciopelo negro a modo de vestido, y tus manos de puntas pintadas de negro que rozaban las mías cuando tu querías. Me susurrabas que te buscara, mientras yo lloraba arrodillado ante ti, pidiéndote que me llevaras contigo. La noche era eterna, y eterna era nuestra canción de nunca acabar. Y así me encontraba mi esposa al día siguiente, durmiendo borracho en el sillón de terciopelo, todavía impregnado por ese perfume tan idílico que no sabía si era producto de una resaca mal avenida.

Realmente estaba enamorado sin saber de qué. Realmente deseaba dejar todo lo que había sido fácil y sencillo.

Realmente te deseaba.

Precisamente hoy, el único día desde hacía mucho que había intentado olvidarte y me había reunido a regañadientes con mi esposa en la cama, volví a oler tu aroma. Esperé hasta que todo estuviera en el más absoluto silencio para lanzarme al vacío desde mi cama y bajar las escaleras de casa hasta el salón. Veía pétalos negros en los peldaños y mi corazón suicida golpeaba los barrotes de su encierro. Un viento repentino me arañó el rostro cuando por fin te vi sentada en el sillón.

El mundo duele menos, mucho menos si te miro.

Me indicaste que me sentara a tu lado, pero mis nervios me impidieron acercarme. Cuando te levantaste y cogiste mi mano, por primera y única vez dejaste de ser etérea. Realmente sentí tu tacto, tu ropa revoloteaba en torno a mí, atrapándome, enjaulándome.

Cuando nos sentamos te fuiste acercando poco a poco, hasta que tus labios se estrellaron contra los míos. Sentí el abismo. Una negrura envolvente como tu ropa. Una escamada paz incomoda. Ya no dolía nada, ni siquiera el mundo. Mi cabeza por fin se despejó de todo lo que me atormentaba. Vi tu rostro una última vez mientras caía a cámara lenta. ¿Por qué no me salvas? ¿Acaso nuestras conversaciones fueron solo pasatiempos de unas noches comatosas y etílicas, sin más que hacer que dejarte llevar por mi supurante herida oral? Entonces comprendí, justo en el momento en que me estrellé contra el suelo. Y ese instante de comprensión que ahora se vuelve irrelevante, me formulé una pregunta que hasta ahora sigue enloqueciéndome, afeitándome la piel del corazón día a día mientras escribo sobre papel negro, como tu terciopelo.

¿De verdad amé a la muerte?

6 comentarios:

  1. Este relato desprende esencias de Poe, es tan amargo y a la vez tan bello… Excelente. No dejes de escribir!!

    ResponderEliminar
  2. jijiji,lo sabiaaa,sabia que era la muerte...Me ha encantado isma.ENCANTADO!

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno, desde aqui un comentario de apoyo para que sigas escribiendo.

    "Y aqui, esperando sentado en ese sillon de terciopelo, anhelo nuevos relatos y reflexiones, al menos, hasta que me enamore de la muerte"

    ResponderEliminar
  4. jeje muchas gracias por la frase, seguiré animado para subir nuevos relatos. Me alegro de que os guste el relato y gracias por comentar.

    Un saludo a todos.

    ResponderEliminar
  5. Haber si subimos algo ya!!que tus fans se desesperan!!

    ResponderEliminar
  6. Espero que no dejes el blog en el olvido y sigas escribiendo, porque este relato me ha encantado =)

    ResponderEliminar